Mostrando entradas con la etiqueta Nigeria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nigeria. Mostrar todas las entradas

La magia de Jay-Jay Okocha

Hay una especie de futbolistas entre nosotros que por sus capacidades técnicas y calidad se podrían comparar con los más grandes pero sin embargo, por diversos motivos,  no llegan a triunfar como ellos. En este grupo situaríamos a uno de los futbolistas más talentosos que jamás he visto y sin duda uno de los mejores regateadores de la historia, se trata de Augustine Azuka Okocha, más conocido como Jay–Jay Okocha.



Un futbolista mágico, de esos que te enamora en cada partido con su regate, su velocidad, su magnífico disparo y sus característicos amagues, que hacían de él un verdadero terror de las defensas. Ninguna se le resistía, pero acusaba un elevado individualismo, lo que seguramente le marcó para no poder triunfar en un grande. A Okocha nunca le fue reconocida oficialmente su grandeza, así pues nunca fue nombrado Mejor Futbolista Africano siquiera, pero en la retina de todos quedará la magia que desplegaba por los terrenos de juego.
Jay-Jay nació en Enugu (Nigeria)  el 14 de agosto de 1973, procedente de una familia humilde. Se inicia en el futbol gracias a su hermano, de quién también hereda el nombre de Jay-Jay. Tras muchas horas jugando en las calles de su ciudad golpeando cualquier cosa medianamente esférica, Okocha ficha por el Enugu Rangers de su localidad  tras destacar en una prueba entre amateurs en 1989. Pero fue un año después cuando la suerte le sonríe. En un viaje a Alemania para visitar a un amigo, allí le convencen para hacer una prueba con el modesto equipo de tercera división Borussia Neunkirchen, quiénes quedan impresionados con él y no le dejan escapar. Tras dos temporadas en el futbol modesto alemán, el Eintracht de Frankfurt le da la oportunidad de triunfar en primera división y Okocha no la iba  a desaprovechar. Ficha por el Eintracht en 1992 y esto le permite llegar a la selección de su país donde se vislumbraba ya una magnífica generación de futbolistas. En Alemania, comienza a maravillar con su futbol y entre otras cosas un gol suyo al Karlsruhe batiendo y humillando a Oliver Kahn es elegido por muchas revistas como el mejor gol de la temporada; permanece allí hasta 1996 dónde, tras problemas con el entrenador, Jupp Heynckes,  y el descenso del equipo, se va a Turquía para jugar en el Fenerbahce SK a cambio de cerca de 2 millones $.





En ese verano de 1996 iría a EEUU con su selección, para disputar los Juegos Olímpicos de Atlanta, dónde además de hacerse con la medalla de oro frente a Argentina en la final, fascinarían a todo el mundo, que empezó a presagiar un verdadero éxito en el próximo mundial de Francia 98. Aquí Jay-Jay Okocha como el resto de su selección realizaría su presentación oficial ante el mundo.
Tras dos buenas temporadas en Turquía, en las que además se destapa como goleador, anotando 30 goles en 60 partidos, es traspasado al PSG a cambio de la friolera de 24 millones $, lo que le convertía en el futbolista africano más caro del momento. Ese verano las Águilas Verdes decepcionaron en el mundial de Francia 98 y tras un buen comienzo, cayeron con estrépito por 4-1 ante Dinamarca en octavos, demostrando que su defensa no estaba al mismo nivel que su ataque. Su estancia en Paris no es del todo buena ya que pese a su espectacular juego, ofreciendo auténticos recitales sobre el Parque de los Príncipes y a encontrarse allí con otro mago del balón como Ronaldinho, el equipo no marchaba bien y naufragaba en la clasificación.






Al finalizar su contrato en 2002, decide emigrar a Inglaterra y firmar con el Bolton; antes de viajar al mundial de Corea y Japón con su selección, donde actuó como capitán, pero no pudo hacer nada para evitar su mal papel. En el Bolton Okocha explota definitivamente como futbolista y alcanza su máximo nivel, convirtiéndose en un ídolo para su afición rápidamente; aunque el escaso prestigio y nivel del club no ayudan a su reconocimiento. Allí ayuda primero a la salvación junto con Djorkaeff; un gol suyo espectacular, de falta frente al West Ham es elegido por los aficionados como mejor gol del Bolton en Premier League. Pronto es nombrado capitán en el equipo inglés y  consigue llevar al Bolton a jugar en Europa al clasificarlo en 6º lugar y a jugar una final de football league cup. En 2006, tras retirársele la capitanía en el Bolton y algunos presuntos problemas con miembros técnicos, decide viajar a Qatar para jugar allí pese a que aún se pensaba que le quedaba mucho futbol por dar al primer nivel.
Un año más tarde, en 2007, sorprendentemente ficha por el Hull City de Championship. Se pensaba que jugaría en EEUU o Australia, en un fichaje que él califico como una señal divina, pero parece que Dios no le ayudo mucho en esa nueva aventura, ya que pese al ascenso del Hull, las lesiones le privaron de poder disfrutar muchos partidos por lo que tras esa temporada Jay-Jay Okocha se vio forzado a su retirada.

Así ponía fin a su carrera Okocha, un futbolista que triunfó a su manera pero con la sensación de que pudo ser mucho  más de lo que fue, y es que ha habido muy pocos futbolistas a lo largo de la historia con una calidad como la suya. Ahora este malabarista del balón se sigue dedicando al futbol, aunque no como futbolista, sino ayudando a los que más lo necesitan en su país, aparte de ser un icono publicitario en Nigeria. Mientras tanto el futbol africano seguirá esperando que surja un nuevo Jay-Jay Okocha que pueda maravillar al planeta con su futbol espectáculo.




José Ángel Blanco
Read More

Odion Ighalo. Magia nigeriana

Normalmente a cada club se le asocia con un jugador por la cantidad de partidos que ha jugado o por los goles que ha marcado para dicho club a lo largo de su carrera. En el caso de Odion Ighalo, jugador del Granada CF, no es exactamente así. Esta es su tercera temporada y ha marcado un buen número de goles con el club rojiblanco, pero no tantos como para considerarlo una leyenda. Por lo que sí se le puede considerar una leyenda es por determinadas acciones, determinadas jugadas o determinados goles que le han dado mucho al club andaluz.





Todo empezaba el 16 de junio de 1989, en la ciudad nigeriana de Lagos, la segunda ciudad más grande del continente africano y cuna de jugadores como Ifeani Emeghara, Obafemi Martins, Seyi Olofinjana, Taye Taiwo o Ikechukwu Uche, con quien precisamente ahora comparte vestuario en el Granada, equipo en el que se está dando a conocer desde su llegada en Segunda B, hasta esta temporada en Primera División.

Odion se forjó como jugador fuera de su ciudad natal, en Oshogbo, en el Prime FC, un humilde club nigeriano. En el año 2006, uno de los equipos más poderosos de Nigeria, el Julius Berger se fijó en él y no dudo en ficharlo, este fue el punto de inflexión en la carrera de Ighalo. En su nuevo equipo, en la categoría de juvenil comenzó a destacar, lo que le sirvió de trampolín para que los ojeadores de clubes europeos que buscan talentos por África se fijasen en él. Un año duró su etapa en el Julius Berger, puesto que en 2007 el Lyn noruego puso los ojos en el jugador de Lagos y se lo llevó a Europa.

Con tan sólo 18 años, nuestro protagonista afrontaba el mayor reto de su vida. Comenzaba una nueva vida alejado de su tierra y de su familia, para ganarse la vida como mejor sabía y como más le gustaba, jugando al fútbol. En su primera temporada en la liga noruega sorprendía a propios y extraños marcando 9 goles en tan sólo 20 partidos y convirtiéndose en uno de los ídolos de su nueva afición. Este hecho no pasó desapercibido para algunos clubes del continente europeo, y clubes como el Brann o el Ajax realizaron ofertas muy jugosas para el Lyn. Sin embargo, el conjunto de Oslo aceptó la oferta del Udinese por unos 3 millones de euros. El club italiano es atípico dentro del fútbol mundial, tiene en nómina más de 100 jugadores repartidos por equipos de todo el mundo en forma de cesiones. Odion en la temporada 08-09 no contó con muchas oportunidades y en tan sólo 10 partidos anotó un único gol con los de Udine. Ighalo se dio cuenta de que probablemente no iba a contar con muchos minutos en la próxima temporada, por lo que decidió buscar una salida, pero Udinese sabiendo que el nigeriano tenía un buen potencial decidió cederlo en vez de venderlo.






Al mismo tiempo, en Granada, el verdadero equipo de la ciudad, el histórico, el Granada CF, estaba al borde del abismo, la desaparición se iba acercando y pocas eran las soluciones para el club rojiblanco. Pero en el verano de 2009 surge la figura de Quique Pina, representante de Udinese en España, que trae consigo a la familia Pozzo, dueña del equipo italiano. Pina se pone al frente del Granada y firma un acuerdo de colaboración con Udinese, en el cual el equipo del Firuli surtiría a los nazaríes con bastantes cesiones. El Granada pasaba de la casi desaparición a tener uno de los mejores equipos de toda la Segunda División B. Es en este momento cuando Ighalo recala en Granada como fichaje estrella. La llegada de Odion se haría esperar, y no sería hasta la jornada 10 cuando el delantero nigeriano debutaba con su nuevo equipo ante el Jerez Industrial, marcando su primer gol en su primer partido. Era el comienzo de una bonita historia. En la temporada 09/10 Ighalo juega 27 partidos y marca 17 goles, haciendo una gran dupla con Tariq, quien marcaría 19 goles. Los granadinos quedaban primeros en el Grupo IV de Segunda B, y se tenían que medir al Alcorcón en la eliminatoria por el ascenso, el equipo que ganase ascendía a Segunda. El Granada CF tenía la oportunidad de volver a la categoría de plata tras 23 años, e Ighalo se iba a convertir en uno de los héroes de la eliminatoria. En el partido de ida los granadinos vencían 2-0 con un magistral gol de Odion, que con 0-0 en el marcador recibía la pelota en el área, paraba el balón, hacía un quiebro y ponía el cuero donde el meta visitante no podía llegar; en la vuelta en tierras madrileñas el resultado era 1-0 a favor del Alcorcón, por lo que el Granada se convertía en nuevo equipo de Segunda División.





 
La cesión en el Granada finalizaba, e Ighalo se marchaba cedido al Cesena, equipo recién ascendido a la Serie A en el que Odion no contaría con muchas oportunidades, tan sólo 3 partidos de liga en la primera vuelta. El Cesena no estaba contento con él, ni él lo estaba con el Cesena por lo que lo mejor era la salida del jugador nigeriano. Por su parte, el Granada estaba cosechando una buena temporada, pero dependía en exceso de Geijo, y necesitaba otro delantero que pudiese dar descanso en algunos momentos al jugador hispano-suizo. Pues dicho y hecho, el camino de Ighalo y el Granada CF se cruzaban de nuevo, y algo grande esperaba a ambos unos meses después.

Su primer gol en su nueva andadura por tierras granadinas sería en Valladolid ante el Pucela, un gran gol que encarrilaba la victoria rojiblanca. Llegarían cuatro goles más durante la temporada, que sumados a los de sus compañeros clasificaban al Granada para el Play-Off de ascenso. El destino es caprichoso; Alex Geijo sufría una lesión y no pudo ser de la partida en esas eliminatorias, por lo que Odion era el único delantero del equipo. El Granada eliminaba al Celta en el primer cruce, y en la final se enfrentaría al Elche. En el partido de ida que terminó 0-0, Ighalo cuajó un mal partido y gran parte de la afición lo puso en duda. Para la vuelta, el Granada necesitaba marcar al menos un gol si quería conseguir el ascenso, y quién sino lo iba a conseguir, Odion Ighalo. El delantero nigeriano tiraba el desmarque, Dani Benítez le daba un pase maravilloso, y nuestro protagonista regateaba al meta rival, cuando parecía que la iba a empujar la aguantó un poco, esperó a que llegará un defensa del Elche, lo quebró, y puso la pelota pegadita al palo. Esos segundos en los que Odion sólo tenía que empujarla y hacía esperar a la hinchada granadina se hicieron eternos para muchos, pero finalmente se resolvió de manera positiva. El Granada acabaría empatando a uno, lo cual le daba el ascenso a Primera División tras 35 años de penurias entre Segunda, Segunda B y Tercera. Ighalo se convertía en el gran héroe del ascenso por segundo año consecutivo.






Hablando futbolísticamente, es un jugador de una calidad técnica enorme, tiene una gran potencia con sus 1’88 metros, y sobre todo tiene una sangre fría que pocos poseen. En los momentos calientes él se mantiene tranquilo y nada le hace ponerse nervioso. Dentro del área se desenvuelve de maravilla, y en un palmo es capaz de regatear a la defensa rival. En su época en Segunda B sobresalía por encima de casi todos, en Segunda dio muestras de su calidad en numerosas ocasiones, y ahora le ha llegado el momento de demostrar esa calidad en Primera División, en la liga de las estrellas. El pasado lunes, en el Sánchez Pizjuán su salida al terreno de juego fue clave para la victoria del Granada CF en tierras hispalenses. Es cierto que quizás está un poco “verde” para Primera, pero hay que tener en cuenta que tiene tan sólo 22 años. De momento no ha contado con muchos minutos esta temporada, pero probablemente poco a poco, Fabri le irá dando más oportunidades.  

Odion se ha convertido en dos años en una gran leyenda de la larga historia granadinista, siendo el autor de dos goles que han sacado al Granada de las cloacas del fútbol español y lo han llevado hasta lo más alto. Como futbolista tiene muchas cosas que destacar, y otras también por corregir o por mejorar, pero sobre todo, Ighalo, es pura magia.





@Manu_Fdez
Read More

Nwankwo Kanu. El gigante africano



El sábado pasado se produjo un hecho muy difícil de conseguir, un jugador consiguió un hat-trick como visitante en Stamford Bridge. El jugador fue el holandés del Arsenal Robin Van Persie, que está firmando uno de sus mejores años en la Premier y ayudó a su equipo a salir con un 3-5 de casa de los blues. Pues bien, el último jugador que consiguió el mismo hecho fue el gran Nwankwo Kanu, en el mes de Octubre de 1999 vistiendo también la camiseta del Arsenal (aquí el video). Y que mejor momento para recordar a este gigantón que enamoró a Europa y honró la camiseta de su Nigeria natal. Nacido el 1 de Agosto de 1976, desde pequeño destacó por su altura y por su calidad individual con la pelota. A pesar de su 1’97 esta no le quemaba, la protegía con su corpachón y conseguía goles y regalaba asistencias a sus compañeros.

Empezó su carrera en un modesto club nigeriano, el Fed Works, del que pasó a un equipo de mayor nivel en Nigeria, y al año siguiente, la siempre acertada cartera de ojeadores del Ajax, se lo llevó a Holanda en 1993, por una cifra cercana a los 250.000 dólares (con lo que eso significaba para el futbol africano) y su nombre comenzó a conocerse en Europa. Formó parte del equipo de Van Gaal durante tres años, en los que conquistó su primer y más importante título , la Copa de Europa de 1995 ante el AC Milan, en la que salió desde el banquillo unos minutos. En 54 partidos con los tulipanes anotó 25 goles y su nombre se dio a conocer definitivamente tras los juegos olímpicos de Atlanta 1996. Allí Kanu capitaneó a la selección Nigeriana, que consiguió un hito histórico, la medalla de oro que arrebataron al Brasil de Ronaldo y Bebeto en semifinales, y a Argentina en la final.



Ese parecía uno de los mejores años de la vida de Kanu. Fichó por algo más de 5 millones de euros por el Inter de Milán y fue elegido como Mejor jugador africano del año. Sin embargo, el destino le tenía una desagradable sorpresa; tras un análisis médico en Milán le descubrieron una malformación de la válvula de la aorta, imponiéndole un brusco y repentino stop a su ya brillante pero todavía breve trayectoria en el escenario mundial.

Kanú declaró años después que: “Los médicos del Inter decían que nunca volvería a jugar y que mi vida corría riesgo. Fueron siete meses espantosos que nunca olvidaré. Todo lo que había construido con esfuerzo parecía derrumbarse, pero no dejé de luchar. Viajé a Estados Unidos para operarme en una clínica de Cleveland y al año regresé a los campos de juego”. Esa cruda experiencia le motivó para crear una fundación (Kanu Heart Fundation) que ayuda a niños que padecen problemas cardiacos.

Tras la vuelta a los terrenos de juego, y no disfrutar en Italia, Arsene Wenger le reclutó para el Arsenal. Su partido de debut es uno de los partidos más curiosos que se recuerdan. A los pocos minutos de salir al campo, con 1-1 en el marcador en un partido de F.A ante el Sheffield, centró un balón que su excompañero Overmars convirtió en gol, sin darse cuenta que un jugador rival estaba tirado en el suelo. El partido acabó con 2-1 y al finalizar, el entrenador gunner ofreció que se repitiese el partido ya que consideraba antideportiva su victoria. Así se hizo y el Arsenal se hizo con la victoria otra vez por 2-1. En Highbury Kanu desarrolló su mejor juego, y fue pretendido por varios equipos importantes. En 1999 fue de nuevo proclamado Mejor Jugador africano, y consiguió en el 2004 el doblete con los “gunners”, F.A y Premier League, y dejando goles espectaculares, también en competiciones europeas, como este que le marcó al Deportivo de la Coruña . Poco a poco y sobre todo debido a la aparición de Thierry Henry, acabó siendo relegado a la suplencia (de hecho es el jugador que más veces ha salido como sustituto en la Premier League) y tras 5 temporadas, fichó por un recién ascendido como el West Bromwich Albion.



Allí permaneció dos temporadas, en las que destacó por ser en su primer año el fallo más clamoroso de la temporada. Participó en el 2006 en el homenaje a su compañero y amigo Dennis Bergkamp siendo ovacionado en el recién estrenado Emirates Stadium y cuando acabó su contrato fichó por el Portsmouth como agente libre. Allí Nwankwo recuperó parte de su futbol, y se convirtió en un jugador importante para el club portuario. En su segunda temporada consiguió su tercera F.A con una participación activa, anotando el gol en la semifinal y el gol de la victoria en la final ante el Cardiff City. Este verano se retiró del futbol internacional en un homenaje en Nigeria en el que el público el público desplegó pancartas de homenaje al emblemático futbolista de 34 años: “Kanu, eres nuestro ídolo, siempre te querremos”, “¿Quién será como Kanu?” o “¡Rey Kanu!”. En ese partido estaban grandes compañeros y rivales que no quisieron perderse la despedida del Gran Kanu, entre ellos, Samuel Eto’o, Rigobert Song, Stephane Mbia, Jean Makoun , Eboué y así una larga lista.



Tras una carrera marcada por su corazón, tanto en lo físico como en lo emocional, el gigante ha visto como un “gunner” ha vuelto a hacer tres goles al Chelsea, y seguro que se alegró. Desde aquí nos alegramos de haberle visto jugar.

@DavidMenendez14.
Read More