miércoles, 24 de agosto de 2011

El Atlético de Madrid o como destruir equipos.



El próximo viernes se juega la Supercopa de Europa, entre el Campeón de Europa, el Barcelona y el campeón de la Europa League, el Oporto. En este momento, el actual campeón es el Atlético de Madrid, aunque parezca mentira.
Hace un año el equipo que se proclamaba campeón era: De Gea, Ujfalusi, Godín, Perea, Dominguez, Raul Gª, Assunçao, Reyes, Simao, Agüero y Forlán, saliendo de sustitutos Jurado, Camacho y Fran Mérida.

A día de hoy, de los catorce participantes, estan fuera siete, y Forlán parece que abandonará el equipo en las próximas horas. ¿Qué explicación tiene deshacer un equipo campeón en menos de un año? ¿A que se debe el desarme de la plantilla? ¿Dónde está la gestión deportiva?
Estas y otras preguntas rondan en la cabeza de cualquier aficionado atlético, y una vez más, ni desde el club, ni desde la prensa parece haber respuestas, simplemente se informa de cómo van saliendo por la puerta de atrás jugadores que han dado mucho por el equipo, y como se fichan otros que en breves sustituirán en las noticias de trapasos a los que se van ahora.

Y así, año tras año, el Atletico de Madrid deriva por la zona media-alta de la tabla, posiciones que no están acordes con la historia del tercer equipo de España, ve como año tras año llegan jugadores que pasan sin pena ni gloría, algunos incluso sin debutar, ven como su presidente se hace el graciosillo delante de la prensa, muchas veces sin saber lo que se cuece en el club que ‘’dirige’’.

Parece claro que el Atlético tiene numerosos problemas, pero desde aquí uno quiere incidir en la salida por la puerta de atrás de los jugadores, de las salidas con el mercado cerrado, ventas innecesarias sin sustitutos en la plantilla, salidas de capitanes de la plantilla año tras año, vendidos a la baja, la mayoría de las veces con la intención de ahorrarse las deudas que se tienen con dichos jugadores.

 
Quizá la venta más dolorosa para cualquier aficionado atlético fue la de Fernando Torres, capitán desde los 19 años, quizá único exponente de los antiguos valores atleticos tras los años de segunda. Y se fue, por 36 millones de Euros, una mañana de verano y se le vendió con prisas, quizá temiendo la reacción de una afición que parece que nunca explota. El equipo se rearmó, pero las extrañas ventas se sucedían. Pocos atléticos olvidan la venta de Heitinga con la liga ya comenzada. El jugador no habia rendido como se esperaba de central, pero era titular indiscutible en el lateral derecho, además tenía carácter y entrega, pero le vendieron, y no se trajo ningún sustituto al estar el mercado cerrado. Diganme ustedes que equipo serio vende a uno de sus titulares sin la posibilidad de traer un sustituto. Pues eso.. 
También tienen traca las ventas en invierno. En los dos últimos años, dos capitanes. Primero Maxi, que salió regalado tras haber dado todo por el club, haber marcado numersos e importantes goles, y como tantos otros, lo echaron por la puerta de atrás, sospechosamente enfrentado con el entrenador. Simao se marchó este enero, hecho que genera aún más dudas, ya que el meses antes había salido Jurado (jugador que más partidos había jugado la temporada anterior) también con el mercado cerrado, también titular en el primer partido de Liga, y también sin sustituto. 

Así que durante todo este final de temporada, los dos capitanes más asiduos del Atletico eran Aguero y Forlán, ya que Antonio López no jugaba con frecuencia. Y una vez más, ambos se van este verano. La salida de Aguero está sobradamente comentada, la mayoría de los aficinados entienden los motivos deportivos, nunca los emocionales, y casi nadie entiende las formas con las que salió el otrora ídolo argentino. La de Forlán se producirá en las próximas horas, por una cifra irrisoria, pero que ahorrará las deudas de los ''dueños'' del Atlético con el charrúa. Saldrá también por la puerta de atrás, otro más. Quizá los dos últimos años no han sido como esperaban tanto Forlán como los aficionados, la grada le habia visto entregarse y echarse un equipo a las espaldas, y Forlan veía como nunca se le apreciaba tanto como a Aguero, e incluso se permitió gestos feos contra la afición y declaraciones dejando claro que el era un futbolista profesional, y que pensaba en su carrera,quizá siendo sincero pero no inteligente, gestos que quizá le condenaron. Aún así hizo los goles que volvieron a hacer campeón a este equipo tras muchos años. La última temporada se produjo un pulso entre Forlán y Quique, del que los dos y principalmente el equipo, salieron perjudicados. Y ahora los dos están fuera, y en la grada siguen los Anti-Quique, y los anti-Forlán. 

Y así se resumen por encima algunos de los últimos traspasos de un club que debería ser tercero de España por masa social, pero que cada vez se aleja más de ese objetivo. Veremos quién sera el próximo que salga del Calderón. La próxima camiseta a la que algun joven aficionado tenga que cambiar el nombre..
Y mientras tanto, los que desgraciadamente siguen, son los que han destruido un equipo campeón, de todas las maneras posibles, y sin que parezca que pasa nada. 

@DavidMenendez14

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