lunes, 20 de junio de 2011

Del Real Madrid a...

Quizás el título no es el más preciso para definir este artículo. Desde la no renovación de Vicente del Bosque en el verano de 2003, han recalado en el Real Madrid hasta 10 entrenadores. Que en 7 años hayan desfilado por el banquillo tantos entrenadores es sintomático de que algo no va bien. Parece que la llegada de un superclase como Jose Mourinho le ha dado al club la continuidad necesaria para afianzar un proyecto. El luso llegó al Madrid proveniente del Inter, con 2 Champions a sus espaldas y diversos títulos nacionales en distintos países. Junto con Fabio Capello (actual seleccionador de Inglaterra) parece el único con nombre, palmarés y aptitudes suficientes para dirigir la nave blanca durante estos últimos años.
El sucesor de Vicente fue Carlos Queiroz. Llegó procedente del ManU donde era el ayudante de Sir Alex Ferguson. En su palmarés tenía un Mundial sub 20 dirigiendo a la selección de su país y comandando a jugadores como Figo o Rui Costa. Entrenó en ligas tan “potentes” como la japonesa y americana aparte de selecciones como Emiratos Árabes y Sudáfrica. Ser políglota, elegante y tener “un nuevo librillo de fútbol” le llevaron a ocupar el banquillo más codiciado del fútbol mundial. ¿Resultado? Una Supercopa de España, cuarto puesto en liga y fuera de Champions, con quizás una de las mejores plantillas de todos los tiempos (Zidane, Ronaldo, Raúl, Casillas, Figo…). Tras ser despedido volvió como segundo al ManU para posteriormente entrenar (con más pena que gloria) a Portugal y en 2011 fichar como seleccionador por Irán.


Ahora sí que empieza el baile. Tras despedir a Queiroz, el Madrid ficha a un mito de la entidad como José Antonio Camacho. Dura 3 partidos como entrenador del primer equipo. Su motivo para dimitir fue que tanto presidente como jugadores miraban con más atención a temas extradeportivos (publicidad, venta de camisetas, amortización de fichajes caros…) que a lo puramente deportivo. Empezó su carrera en el Rayo y tras pasar por Espanyol y Sevilla llega a la selección nacional. Consigue desarrollar un buen juego pero España cae en cuartos tanto en la Euro 2000 como en Mundial 2002. Tras su paso por el Benfica ficha en 2004 por el Real Madrid. ¿Qué palmarés tenía? Una copa de Portugal. Tras fracasar y huir del equipo blanco volvió al Benfica para acabar siendo despedido esta temporada del Osasuna.


Tras su despedida llega el turno de Mariano García Remón. Otro mito del madridismo como jugador que iba a fracasar estrepitosamente en el banquillo. ¿Pero tiene la culpa él? O tal vez tenga la culpa quien le ha puesto ahí, sabiendo que los equipos que ha dirigido son Salamanca, Numancia, Las Palmas, Córdoba…Obviamente sin ningún título en su palmarés. El último equipo que entrenó fue el Cádiz, allá por el año 2007…


En diciembre fue despedido y llegó el brasileño Vanderlei Luxemburgo. Avalado por sus 5 ligas brasileñas y la copa América que consiguió en 1999 con la selección brasileña llego al Real Madrid con la vitola de ser uno de los grandes entrenadores del momento. Entrenó en 15 equipos distintos antes de llegar al club blanco y no permaneció más de 2 años en ningún club. Demostró (al igual que muchos jugadores) que las ligas sudamericanas tienen un nivel muy inferior tanto en competitividad como en calidad con respecto a las europeas. Por supuesto, no es lo mismo entrenar al Santos, al Paraná o al Flamengo, a pesar de que en Brasil sean clubes a tener en cuenta, que entrenar a un equipo del tamaño del Real Madrid. En nuestro país siempre será recordado por su “cuadrado mágico” en la alineación y la obsesión que tenía con usar tecnología durante los partidos (Raúl llegó a portar un pinganillo durante un partido para recibir sus instrucciones). Tras ser despedido en diciembre de 2005 recorrió varios banquillos brasileños hasta llegar la temporada pasada al Flamengo.


Para no agobiaros con tanto nombre y que a los madridistas no se les venga el mundo encima y puedan descansar un rato tranquilos, dejando de pensar en los finiquitos que recibieron estos entrenadores, la escasez de títulos logrados, la mala imagen que dieron al club etc… dividiremos el artículo en 2 partes.
Para terminar con la primera queremos reflexionar acerca de la necesidad de tener un brillante palmarés o una sólida trayectoria para entrenar al Real Madrid o a otro equipo cualquiera del tamaño del club blanco. A la vista de casos como Guardiola y Del Bosque, ambos sin gran experiencia como entrenadores cuando llegaron a los equipos que colmarían de títulos tiempo después, refleja que el poseer un palmarés de órdago no tiene porqué ser un requisito completamente exigible. Quizás en el caso de estos dos pesos pesados del gremio lo más reseñable de sus características que llevaron a sus presidentes a contratarles fue el conocimiento de la casa que ambos poseían debido a sus amplias trayectorias como futbolistas y miembros del staff técnico del club, el ser personas inteligentes, con caracteres tranquilos, respetuosos con los rivales y el entorno y con un amor por sus colores inusual en el mundo del fútbol hoy en día. Por supuesto su calidad como entrenadores se ha visto refrendada posteriormente. No sólo en cuanto a títulos, sino también en desarrollar un tipo de juego que deja perplejos a millones de aficionados a este deporte.
Al igual que a un profesional de cualquier ámbito, y más si pensamos en directivos de compañías grandes, se le exige un background importante basado en una formación prominente y una experiencia laboral avalada por éxitos y reconocimiento, en el equipos como los citados en el artículo debería ocurrir lo mismo, aunque claro está que nunca se puede garantizar el éxito en el mundo del deporte. Lo que sí deberían hacer los directivos de los grandes equipos es poner los cimientos necesarios para facilitar la llegada a esos éxitos. Y es que para comandar una nave del tamaño del Real Madrid hace falta algo más que ser un piloto mediocre…
@ajgarcia05

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